Podar en el jardín

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Podar en el jardín es ayudar a las plantas a mantenerse más sanas, pues eliminamos las partes en mal estado y las vamos guiando en su crecimiento.

En este programa del Hazlo tú mismo de A punto con la 2 Lola te va a poner algunos ejemplos de poda de las plantas que tenemos con más frecuencia en nuestros jardines para que vayas viendo cómo se hace y qué máquinas, herramientas o cortasetos utilizamos en cada caso.

Te pasamos los enlaces para que identifiques los productos o, si quieres, puedas comprarlos online (resaltados). Como siempre, nosotros te recomendamos solo aquellos productos sobre los que tenemos una experiencia favorable o que destacan por alguna razón (algunos enlaces nos generan a nosotros una pequeña comisión sin ningún tipo de recargo para ti).

Podar un seto de arizónicas

Como puedes apreciar en las imágenes, se trata de un seto que se ha ido trabajando con una poda formal porque el objetivo era que fuera muy tupido para que sirviera como muro de separación entre dos jardines.

Los setos de arizónica se van podando durante sus primeros años mientras que se están formando y durante toda su vida, cada temporada, para rejuvenecerlos y mantener la forma que hemos decidido darles.

Este seto tiene muchos años, es muy grande y muy alto. Por eso nos conviene utilizar un cortasetos en lugar de tijeras. Y, cuanto más larga sea la hoja del cortasetos, funcionará mejor porque así se puede hacer con menos pasadas y es más fácil conseguir una alineación perfecta. No olvides los elementos de protección: gafas, guantes y cascos antiruido. Para mantener la línea recta, conviene detenerse de vez en cuando y mirar el perfil del seto para comprobarlo.

Para cortar la parte superior del seto, viene muy bien disponer de un cortasetos con pértiga.

Además, resulta muy cómodo para hacer el corte horizontal desde abajo, doblando la cuchilla en ángulo.

Cuando termines con la poda, puedes pulverizar un producto antiamarronamiento a base de magnesio que le viene muy bien para evitar el aspecto amarronado y seco que es muy frecuente en los setos de coníferas. También, por si no fuera solo carencia de magnesio y le hubiera afectado un hongo, podemos darle un tratamiento fungicida especial para coníferas.

 

Cuando el jardín está rodeado de un seto, resulta muy cómodo disponer de un pulverizador que reparte el producto de manera uniforme y además, si es grande, hay que cargarlo pocas veces.

Podar un evónimo

El evónimo o bonetero del Japón es un arbusto muy común en los jardines porque es muy resistente, crece muy bien a pleno sol y soporta las bajas temperaturas. Se utiliza a menudo para formar setos porque es de hoja perenne y se le puede dar cualquier forma. Al evónimo que podamos en el programa, por ejemplo, se le ha ido dando forma de bola y Lola te muestra cómo podarlo para ir manteniendo esa forma.

También aprovecha para mostrarte cómo funcionan una tijera cortasetos de batería.

Para podar el evónimo, va cortando las ramas que sobresalen y, como en el caso del seto, se aleja de vez en cuando para comprobar cómo va quedando.

Aunque los evónimos son muy resistentes, son muy propensos a padecer oidio. Si observas la superficie de sus hojas, cuando están afectados, tienen unas manchas de un blanco sucio o gris. El oidio es un hongo y, en cuanto lo detectes en tu jardín, debes actuar porque unas plantas contagiarán a otras. Por eso Lola, al terminar de podar, le aplica un tratamiento antioidio con el pulverizador.

También tú puedes extender la enfermedad si no limpias las tijeras después de podar una planta enferma. Basta con que le pases un trapo con alcohol por las hojas y quedarán desinfectadas.

Podar un lilo

El tercer ejemplo de poda es un lilo en el que conviven las hojas muertas del invierno con los brotes nuevos. Lola utiliza distintos tipos de tijeras según lo requiere el grueso de las ramas.

Es necesario ir cortando las ramas secas con mucho cuidado para no dañar las yemas nuevas. Para ello utiliza unas tijeras de podar de una mano.

Luego recorta pequeñas ramas un poco más gruesas con unas tijeras de una mano, pero de yunque. La fuerza de sus hojas las hacen más capaces para las ramas más secas. Además los dientes que tienen en la contrahoja evitan que la rama se deslice, con lo que el corte siempre es liso y preciso.

Y, por último, recurre a una tijera de dos manos porque las ramas más gruesas y más secas nos exigen hacer más fuerza.

Aquí puedes ver el programa en RTVE a la carta

HERRAMIENTAS

Cortasetos

Cortasetos con pértiga

Gafas, guantes y cascos antiruido

Pulverizador

Tijeras cortasetos (manuales o de batería)

Tijeras de una mano

Tijeras de dos manos

PRODUCTOS PARA EL TRATAMIENTO

Tratamiento antiamarronamiento

Tratamiento antioidio

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